Senador estadounidense cuestiona la seguridad y privacidad del iPhone X

Senador estadounidense cuestiona la seguridad y privacidad del iPhone X
A algunos días de la presentación del iPhone X, el método de desbloqueo a través del rostro, llamado Face ID, continúa sembrando dudas en los usuarios. Y no sólo en lo referente a la utilización del sistema y sus limitaciones o ventajas, sino también en lo que tiene que ver con la privacidad.


Esto es al menos lo que piensa el Senador estadounidense Al Franken, quien a través de una carta abierta dirigida al CEO de la empresa Tim Cook, manifestó sus dudas por la forma en que se utiliza el sistema, cómo afectará la seguridad y privacidad de los usuarios, y si reconocerá distintas edades, razas y géneros.

Recordemos que según Apple, su tecnología fue entrenada con mil millones de imágenes, aunque no está claro qué tan diverso es el conjunto de datos o de dónde obtuvo Apple las imágenes.

En la carta, el senador compartió su preocupación por lo que ocurre con los datos de exploración del rostro: "Apple podría usar los datos para beneficiar a otros sectores de su negocio, venderlos a terceros con fines de vigilancia, o recibir solicitudes de aplicación de la ley para acceder a su sistema de reconocimiento facial, todos ellos eventuales usos que no pueden ser contemplados por los usuarios", aseguró.

Apple por su parte, señaló en su presentación que toda la información facial se almacena en el dispositivo y no en la nube, y está protegida por un sistema llamado "secure enclave", que lo protege de intrusos u otras aplicaciones. Además, la función está diseñada para evitar los intentos de suplantación de una foto o una máscara, entre otros aspectos.

"Para ofrecer claridad a los millones de estadounidenses que utilizan sus productos, le pido que proporcione más información sobre cómo la empresa ha procesado estos problemas internamente, así como cualquier paso adicional que se propone tomar para proteger a sus usuarios", indicó Franken en la carta.

El Senador, quien le pidió a Apple que respondiera la carta antes del 13 de octubre, también cuestionó cómo la compañía respondería a las solicitudes de aplicación de la ley para acceder a los datos del nuevo sistema, recordando lo ocurrido en 2016 cuando la empresa se opuso a la orden de un juez de ayudar al FBI a irrumpir en el iPhone de uno de los tiradores de San Bernardino, California.

En aquella oportunidad, Tim Cook expresó en una carta abierta que el cumplimiento de la orden implicaría construir "una puerta trasera para el iPhone" y es "algo que consideramos demasiado peligroso para crear".

No es la primera vez que Franken se relaciona con estos temas. En 2013 escribió una carta a Apple relacionada con su lector de huellas dactilares, Touch ID, y también ha enviado cartas a otras empresas de tecnología como Google y Uber sobre cuestiones de privacidad.

Por otro lado, el jefe de software de Apple, Craig Federighi, aclaró cómo el sistema detectará al usuario aún cuando ocupe anteojos de sol, o qué ocurrirá si el aparato es sustraído y pretenden desbloquearlo sin nuestro consentimiento.

De acuerdo al ejecutivo, el teléfono tiene ajustes de seguridad que detienen el reconocimiento facial si se presionan los dos botones al costado (encendido y volumen), y que sólo es desbloqueable si lo miramos fijamente, por lo que no es posible apuntarlo en la cara de su propietario y luego acceder a los datos.

E-mailed #CraigFederighi about #FaceID and actually got a response! pic.twitter.com/3Ytt1k6WvK

Además, Federighi aclaró que la identificación del rostro seguirá funcionando si llevamos anteojos de sol, ya que en su mayoría deja pasar suficiente luz infrarroja a través del lente para que Face ID pueda activarse. Sin embargo, no ocurrirá en todos los casos.

Según la empresa, el teléfono posee un chip que "aprende" del rostro del usuario, adaptándose al paso del tiempo incluso si crece su barba, cambia su cabello, utiliza una bufanda o un sombrero, aunque por ahora reconocerá sólo un rostro.

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