Han pasado ocho años desde que la NASA captara estos misteriosos círculos en el lago más profundo del planeta

Han pasado ocho años desde que la NASA captara estos misteriosos círculos en el lago más profundo del planeta
Lago Baikal. AP De entre los lugares fascinantes que nos podemos encontrar en Siberia, hay uno muy especial. Se trata del lago más conocido del mundo, tanto por su tamaño como por sus historias. El lago Baikal es todo un misterio en sí mismo que encierra muchas de las claves e incógnitas de nuestro planeta.


Hay muchos aspectos del lago que lo hacen especial y que lo convierten en un "cuerpo" de agua único. Por ejemplo, su enorme tamaño, el cual le permite tener su propio microclima, o al menos uno separado de la zona circundante. Otro aspecto a destacar es la "vida" que allí se da. Más de la mitad de todos los organismos que viven en el lago Baikal sólo se encuentran allí.

La cifra aumenta si hablamos de ríos. Más de 300 se "alimentan" de Baikal. Curioso, sobre todo teniendo en cuenta que sólo existe una salida, y que a su alrededor contiene más de 27 islas, ah, y la mayoría están deshabitadas.

¿Hemos hablado ya del nerpa? Se trata de otro de los grandes misterios, un mamífero que reside en el lago Baikal, aunque los investigadores no tienen ni la menor idea de cómo una subespecie de foca pudo haberse originado tan lejos de los océanos.

Serpa. Wikimedia Commons En cuanto a sus medidas, el lago cuenta con 636 kilómetros de largo, 79 kilómetros de ancho, y posee una costa de 2.100 kilómetros de largo (lo que lo hace casi más un mar que un lago), también tiene 1.632 metros de profundidad, lo que lo convierte en el lago más profundo del planeta.

Por lo tanto, es también el cuerpo más grande de agua dulce en la Tierra, uno capaz de contener nada menos que el 20% del agua dulce del mundo entero. Sin embargo, a diferencia de otros lagos como el mítico lago Ness, el agua de Baikal es extraordinariamente clara, y en condiciones ideales la gente puede llegar a ver hasta 40 metros de profundidad.

Montañas que rodean el lago. Wikimedia Commons Se calcula que Baikal se formó hace unos 20-25 millones de años, convirtiéndolo en el lago más antiguo del planeta. Siendo así, nos podemos hacer una idea del número de leyendas e historias de lo mas extrañas que giran en torno al enclave. Algunas de ellas, sobre todo las locales, afirman que el mismo Jesús hizo un viaje al lago.

Otra leyenda afirma que el líder del imperio mongol, Genghis Khan, nació en la isla de Olkhon (un hecho que los historiadores obviamente refutan). También está la historia del famoso "Monstruo del Lago Baikal", una criatura descrita por los lugareños como físicamente similar a un esturión o un pinnípedo extremadamente grande, lo que sugiere la posibilidad de que en realidad existan no uno, sino dos potenciales monstruos del Lago Baikal.

Incluso rizando el rizo, hay quien ha teorizado que si estas criaturas existen, podría ser el resultado de otra mucho más antigua o una preexistente que fue mutando por las grandes cantidades de contaminación arrojadas al lago.

El fenómeno OVNI y el lago Sin embargo, si por algo ha destacado el lago en la última parte de la historia, es por la insólita asociación de los lugareños, rusos de todas partes y "expertos" de todo el mundo, entre Baikal y la actividad OVNI.

Durante años, la gente ha reportado haber visto una gran multitud de fenómenos extraños en el perímetro del lago, incluyendo extrañas criaturas marinas, barcos desaparecidos, OVNIs volando, objetos extraños apareciendo fuera del agua, OVNIs (de nuevo) pero en formas todavía más extrañas, e incluso criaturas con formas humanoides bajo el agua.

De hecho, hubo un tiempo que los "avistamientos" se volvieron tan comunes que la mayoría de las personas, ufólogos y locales creían que el lago Baikal era el hogar de algún tipo de base secreta submarina de origen extranjera.

Baikal desde el espacio. Wikimedia Commons Si hubiera que nombrar "la historia" de entre el conjunto de fenómenos extraños con submarinos narrados, sin duda habría que remontarse a un encuentro de 1982. Según Vladimir Azhazha, ex oficial de la Armada Soviética, desclasificó documentos del final de la Guerra Fría que contaban la historia de siete oficiales militares entrenando bajo el agua en el lago Baikal.

Al parecer y según Azhazha, mientras entrenaban, los oficiales vieron una serie de vehículos con formas muy extraña viajando mucho más rápido que cualquier otro vehículo submarino que la Marina Soviética tuviera disponible. A una profundidad de 45 metros, encontraron un grupo de "entidades humanices".

Puesta de sol en el lago Baikal. Wikimedia Commons El ex oficial aclaraba en el relato peliculero que, si bien no eran humanos, las entidades fueron descritas haciendo uso de unos trajes de plata con cascos. En aquel instante, los oficiales trataron de capturar estas extrañas criaturas, lo que resultó en la brutal muerte de tres de los oficiales, mientras que los cuatro restantes fueron gravemente heridos.

Si bien esta historia parece digna de una película fantástica de serie b, con tantas historias folclóricas y coloridas que rodean a Baikal, cabe preguntarse si realmente ha existido alguna vez una evidencia de actividad extraña, por ínfima que sea.

Lo cierto es que sí. Ocurrió en el mes de abril del año 2009. A miles de kilómetros del lago Baikal y desde el espacio, alguien iba a tomar unas extrañas fotografías que desconcertaron a los investigadores.

Los anillos de Baikal El punto focal para que el hielo rompa en el extremo sur del lago. Wikimedia Commons El 25 de abril del 2009, un grupo de astronautas de la NASA a bordo de la Estación Espacial Internacional observaron una extraña zona circular de hielo diluido en el extremo sur de Baikal.

En realidad, observaron dos misteriosos anillos sobre el hielo. Aunque desde el principio se pensó que la causa más probable debía encontrarse en el agua, algunos aspectos de las manchas desafiaron a la lógica.

Veamos. Los dos círculos son los puntos focales para la desintegración del hielo, además pueden producirse por el surgimiento de agua más caliente. El color oscuro de los círculos se debe al adelgazamiento del hielo, que generalmente decae alrededor de junio.

El surgimiento no sería extraño en algunas áreas relativamente poco profundas del lago donde se ha detectado la actividad hidrotérmica, como por ejemplo donde se localiza el círculo cerca del centro del lago (foto abajo). De hecho, los círculos se han divisado en esa zona anteriormente, en los años 1985 y 1994, aunque no eran tan pronunciados.

Imagen: NASA Sin embargo, la ubicación del círculo cerca de la punta sur del lago, donde el agua es relativamente profunda y fría, era absolutamente desconcertante. Si el lago en sí ya era una rareza, lo que acababa de captar la NASA era un nuevo capítulo en la historia de Baikal.

Según algunos investigadores, el misterio podría tener su explicación en el gas metano que se levanta del suelo del lago. Bajo esta teoría, las emisiones de metano pueden crear una masa creciente de agua caliente que comienza a girar en un patrón circular al fenómeno causado por la rotación de la Tierra que también ayuda a crear ciclones.

Sea como fuere, hoy el lago sigue siendo un tesoro nacional para Rusia. Su increíble colección de vida y hermosos paisajes son de un valor incalculable para la comunidad científica. Eso sin contar con el conjunto de monstruos, profetas venidos de tierras lejanas, humanoides, OVNIs, extraños submarinos o misteriosos anillos que han acabado conformando un relato singular para un espacio único y fascinante. [Wikipedia, LakeBaikal, Smithsonian, NASA, LiveScience]

Comparta esta historia