Estudio dice que esmog duplica probabilidad de infartos

Estudio dice que esmog duplica probabilidad de infartos
Una de las problemáticas actuales más complejas de lidiar es la contaminación ambiental, básicamente porque casi todo lo que los humanos hacen contamina y la sociedad dedica muy pocas regulaciones y costumbres a disminuirla efectivamente.


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cantidad de material particulado fino peligroso (MP 2,5) no debe superar los 10 microgramos por metro cúbico de aire anualmente. En Chile, 22 de 23 ciudades analizadas en un reporte de la organización, publicado el año pasado, sobrepasaban este límite.

Ahora, un estudio realizado por la U. de la Frontera (Ufro) reveló que la contaminación tiene un efecto sumamente negativo en las enfermedades cardíacas, aumentando al doble la probabilidad de sufrir infartos de este tipo.

El cardiólogo e investigador de la Ufro Fernando Lanas registró por varios años a todas las personas que llegaban al Hospital Regional de Temuco por infartos cardíacos, y concluyó que de los 100 infartos que se producen en la ciudad anualmente, como promedio, 66 ocurren durante el invierno.

A diferencia de Santiago, donde la contaminación es la misma todo el año, en Temuco sólo durante los meses de invierno (abril-septiembre) la polución es muy elevada, mientras que de octubre a marzo es extremadamente baja. Esto permitió al investigador corroborar la relación entre la contaminación ambiental y las enfermedades cardíacas.

"Moléculas y células inflamatorias que se producen en el pulmón circulan y llevan la inflamación a todas las arterias del organismo. Esto daña la piel de las arterias y cuando estas pierden su suavidad, por decirlo de un modo didáctico, se producen coágulos. Y eso es lo que produce los infartos cardíaco y cerebral", explica Lanas.

Lo más relevante de la investigación recae en la tesis que comenzarán a probar desde ahora, estudiando a mayores de 50 años, con y sin enfermedades cardiovasculares en Temuco.

Lo que propone Lanas es que los agentes contaminantes producen cambios epigenéticos en las personas. Estos son alteraciones en la función del ADN, pero no en su estructura, lo cual podría tener una variada cantidad de efectos en las personas, entre ellos las enfermedades.

"Según la OMS, el 90% de la población del mundo vive en ambientes contaminados, así que nos vamos a demorar un poco en que desaparezca. De modo que si comprobamos la hipótesis, se abrirá una línea de investigación para buscar la forma de proteger el ADN, a través de cierto tipo de alimentos o medicamentos", afirma el académico.

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