Centros de datos funcionales pero atractivos

Centros de datos funcionales pero atractivos
¿Puede un centro de datos o data center ser bonito? No me refiero a que el cableado cubra todo el espectro cromático y que esté perfectamente etiquetado y ordenado. Tampoco a que las luces parpadeantes de los servidores brillen al unísono.


La arquitectura siempre ha lidiado entre la funcionalidad y la belleza, entre ser agradable a la vista pero ser práctico para su propósito. Y lo mismo está ocurriendo cada vez más en sectores tecnológicos como los servidores y los centros de datos.

Los grandes edificios que albergan cientos de servidores, supercomputadores y otras grandes máquinas que hacen posible internet, el procesamiento de información o la investigación a gran escala, ya no sólo tienen que cumplir con los requisitos de seguridad, comunicaciones y mantenimiento de una maquinaria exigente, también tienen que agradar a la vista.

A propósito del World’s Most Beautiful Data Center, un concurso a nivel mundial que pretende premiar el centro de datos más bello por su arquitectura, vamos a destacar cinco de los finalistas que bien merecen aparecer en catálogos de arte y arquitectura, un espectáculo visual independientemente de su capacidad de procesamiento en teraflops.

Empiezo esta lista barriendo para casa, y es que el BSC o Barcelona Supercomputing Center bien merece aparecer entre los centros de datos más bellos del mundo.

¿La razón? Principalmente su ubicación, dentro de una antigua capilla que iba a reconvertirse en sala de conciertos y que, finalmente, pasó a ser la casa de uno de los superordenadores más potentes a nivel europeo.

Cuesta no fijarse en el contraste entre tuberías, armarios metálicos con servidores y microprocesadores y la piedra, las columnas, los arcos y las cristaleras de colores construidos en los años 40 del siglo pasado.

De lo clásico a lo moderno. Si te gustan los edificios imponentes con un toque retrofuturista, la Amsterdam Data Tower de trece plantas te llamará la atención.

Fue completada en 2016, tiene 72 metros de altura y 5.000 metros cuadrados para el procesamiento de datos. Su interior también llama la atención, por las dimensiones de la instalación, pero destaca sobre todo su imponente torre exterior.

En esta ocasión, su imponente edificio horizontal, en contraste con la torre anterior, se integra en un paraje arbolado y, además, cuenta con césped en su tejado.

Otro centro de datos que apuesta por integrar la arquitectura en la naturaleza es el Bahnhof Pionen de Estocolmo (Suecia), abierto en 2008 en lo que antaño era un refugio nuclear de la Guerra Fría.

Sus paredes y techos han sido excavados en la roca, de ahí su aspecto lúgubre. Su puerta de entrada tiene 40 centímetros de grosor y está situado a más de 30 metros bajo tierra.

Entre sus clientes, destaca Wikileaks, y como curiosidades, alberga un invernadero, una cascada de agua y un acuario de agua salada de casi 3.000 litros.

Estados Unidos cuenta con una nutrida lista de centros de datos, uno de los que más llaman la atención a nivel arquitectónico es el Switch Pyramid, en Grand Rapids, Michigan.

Su principal baza es que, como su nombre indica, imita una pirámide, algo que contrasta mucho con su naturaleza, albergar un centro de datos de más de 21.000 metros cuadrados.

El concurso World’s Most Beautiful Data Center permite votar a cualquiera desde el 20 de octubre hasta el 27 de noviembre. Hay 15 finalistas de todos los rincones del planeta, como Estados Unidos, Corea del Sur, Portugal, Reino Unido o Noruega, además de los que ya hemos visto.

El concurso se engloba dentro de los DCD Awards o DataCenterDynamics Awards, que premian distintos aspectos relacionados con el procesamiento de datos, la innovación o el diseño.

Si quieres aportar tu grano de arena, puedes ir a la página del concurso y votar el que más te guste. ¿Cuál es para ti el centro de datos más atractivo?

Comparta esta historia