Anualmente Suiza 'bota' 2 millones de dólares en oro al desagüe

Anualmente Suiza 'bota' 2 millones de dólares en oro al desagüe
Un estudio realizados por científicos del Centro Eawag en Suiza ha revelado que millones de dólares en oro y plata flotan por el alcantarillado de Suiza cada año.


Según los expertos, este material se pierde por los desechos de varias industrias. Entre el material desechado además, se pueden encontrar trazas de metales inusuales como gadolinio y niobio.

¿De dónde vienen estas trazas? De acuerdo al estudio, todo se debe a la industria médica y de tecnología. Las trazas encontradas corresponden a metales utilizados en recubridores de componentes electrónicos (titanio y niobio), y en pintura luminosa y de contraste (gadolinio), entre otros.

Según indican los expertos en la investigación, si bien se sabía que en las aguas servidas estaban estos elementos, este es el primer estudio que se ha realizado sistemáticamente de las plantas de tratamiento y la cantidad y tipo de metales que hay en ellas en un país industrializado.

La distribución de estas concentraciones varía mucho de una planta de tratamiento a otra. Según el informe, en Jura existen concentraciones elevadas de rutenio, rodio y oro, presumiblemente por la industria de relojería.

En algunas partes de Ticino, las concentraciones de oro son lo suficientemente altas que valdría la pena rescatar algo del desagüe. Ésta alza se atribuye a varias refinerías de oro que hay en la región.

En general, indican, la recuperación de estos metales de las aguas servidas casi no valdría la pena ni económicamente ni en términos de la cantidad que puede ser extraída. Por ejemplo, indican, el total de aluminio y de cobre es equivalente a solo el 0.2% y casi el 4% de las importaciones anuales de Suiza.

En el caso de metales pesados como el cobre y zinc, éstos fueron encontrados en altas concentraciones solo en algunos sitios específicos.

Si bien los expertos concluyen que por lo general todos los desechos analizados están en bajas concentraciones, enfatizan que poco se sabe todavía acerca de los posibles efectos toxicológicos de muchos elementos emergentes.

El análisis se realizó por orden de la Oficina Federal del Medio Ambiente e involucró a 64 plantas de tratamiento de agua de Suiza.

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