¿Y la marraqueta crujiente?: Lo 'bueno' de que Chile no vaya a Rusia

¿Y la marraqueta crujiente?: Lo 'bueno' de que Chile no vaya a Rusia
Por PameArce Abogada, bloguera y panelista en Rinoceronte.fm Todo Chile con tragedia porque ni la calculadora, ni encomendarse a San Bielsa, rezarle a Camiroaga, ni el resultado de los otros partidos, permitieron que la "Roja" clasificara al Mundial de Rusia. La mejor generación de jugadores, y no se pudo.


Y hay que asumirlo, tal como asumimos que "vamos con todo", "somos campeones", "nada es imposible", hay que meterse en la cabeza: "Hay que ganarle a Brasil". Pero no todo es tan malo, hay que ver el lado positivo de haber sido eliminados.

Hoy, al navegar en internet, parecía que había en Chile una especie de "ayuno generalizado". Que agradable no leer: "Hoy la marraqueta está más crujiente". De verdad que nos hace bien de vez en cuando un trago amargo de derrota y comernos todos los ataques de los peruanos, argentinos, y tantos otros de países vecinos a los que refregamos nuestros triunfos y sus fracasos. Hagamos cuenta que es una especie de "dieta", que debiera ser en realidad un cambio de hábito alimenticio.

Pensemos también en el ahorro que implica en nuestros hogares el haber sido eliminados. Los antiguos televisores permanecerán en nuestras casas, y no nos endeudaremos con los gigantes modo cine, esos que ocupan la pared completa y que son estéticamente horrorosos. Tampoco gastaremos en pasajes a Rusia, ni en la estadía.

Las vacaciones serán elegidas libremente. Podremos optar por ir a Cancún y no a Moscú. Y ese hincha que tenía planeado negociar con la novia para que en vez de fiesta de matrimonio, usaran esa plata para que el perla viajara con la "Marea Roja" a Rusia, se va a tener que casar no más. Bien por la institución medieval del matrimonio. Punto para la Iglesia.

Otra cosa bastante positiva es que los actuales niños por fin van a empatizar con sus padres y hermanos mayores. Porque ¡sépanlo mocosos!: esto de perder era una costumbre, no un "debacle". Siempre supimos lidiar con la derrota, y seguimos viviendo igual, sin traumas y con el mismo amor por el fútbol.

Sumemos además la maravillosa disminución de ese chovinismo ridículo del que hemos sido víctimas a causa del buen desempeño que tuvo la selección. Nos ponemos realmente insoportables con frases como, "hoy estoy orgulloso de ser 'shileno'" (el resto del año odiamos el país porque es caro, porque es injusto, es retrógrado, que el clima, que la presidenta, que el final fome de la teleserie, etc.).

No tendremos que seguir cantando el Himno Nacional en estadios ajenos cuando la pobre banda ya no lo está tocando y el equipo contrario nos empieza a abuchear. NO tendremos que oír ese grito: "QUE O LA TUMBA SERÁ DE LOS LIBRES, UELASILO CONTRA LA OPRESIÓN". Es del terror. Sobre todo si va con lágrimas en los ojos.

Algo que también me gusta mucho de haber sido eliminados es que no veremos a tanto niño con los cortes de pelo a lo Vidal. Único ser humano que tiene un "mohicano en el mohicano". Qué espanto. Los niños juran que con esos looks de sus ídolos jugarán como el "Rey Arturo". Con tal que no tomen y manejen, está todo bien en realidad.

Y como igual soy chovinista y me dolió hasta el contre que no hayamos clasificado, pienso en ese momento glorioso del Mundial de Rusia en que Argentina pierda en primera ronda y se tenga que devolver con Messi llorando, y el pelao traidor de Sampaoli cesante y bancándose las puteadas de los hinchas argentinos. Eso sí que es una marraqueta muy crujiente.

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