Trasplantes: Minsal descartó 'discriminación' socioeconómica

Trasplantes: Minsal descartó 'discriminación' socioeconómica
La ministra de Salud, Carmen Castillo, negó que la niña Daniela Belén Vargas, quien estaba bajo cuidado del Sename y murió en 2015 esperando un trasplante de corazón, haya sido excluida de la lista de espera por razones de "discriminación" socioeconómica.


El caso de la menor, de 13 años y oriunda de Chiloé, se conoció ayer y causó impacto público debido a que la Red de Salud UC Christus desaconsejó la cirugía en consideración de su "precariedad familiar, social y personal".

En un informe fechado 23 días antes de que Daniela falleciera, la institución plantea una reevaluación "si las condiciones de soporte social a futuro cambian y existe un compromiso claro de parte del Sename en cuanto a garantizar los requisitos necesarios para su cuidado post trasplante".

"Para nosotros es muy importante señalar algo fundamental: el Fonasa no discrimina, nosotros nunca discriminamos a nadie", dijo esta mañana la ministra Castillo.

"En este caso, cuando se dio el visto bueno por parte del Sename, que dijo que sí contaba con estos aspectos (de apoyo), fue el 1 de abril del año 2015. Lamentablemente en esa fecha la niña, que ya había vuelto a su región en la zona sur, se evaluó y se vio que en ese momento ya no era posible hacer el trasplante", indicó la secretaria de Estado, quien descartó eventuales sumarios en el Ministerio.

El coordinador nacional de Procuramiento y Trasplante de Órganos y Tejidos del Ministerio de Salud, José Luis Rojas, conversó con Cooperativa y se refirió en extenso al episodio: aseguró que, si bien se cumplieron los protocolos vigentes a la fecha, el desenlace motivó una revisión profunda de los mismos.

En diálogo con Una Nueva Mañana, Rojas dijo estar "golpeado por la situación", pero enfatizó la necesidad de "contextualizar lo que ocurrió", que, desde la persectiva del Minsal, "en absoluto tiene que ver con la precariedad económica, como se ha querido instalar, sino con asegurar condiciones mínimas para el éxito del trasplante".

"Somos enfáticos: nosotros no discriminamos a pacientes del Sename; trasplantamos a pacientes del Sename (...) Hemos trasplantado al menos cinco casos de pacientes del Sename y tenemos dos en estudio. Con esta directora (Solange Huerta) tenemos una línea directa de evaluación de cada caso y damos priorización positiva más que negativa a los casos Sename", aseveró.

"Objetivamente, se ha hecho un trabajo potente para evitar que exista discriminación, y no la existe", afirmó. De hecho, "en Chile se trasplantan más pacientes públicos que privados, y es por lo mismo: porque discriminamos positivamente al paciente que tiene menos", señaló Rojas a Cooperativa.

El funcionario dijo que la exclusión de la lista de espera "fue una negativa transitoria" y "lo que se dijo fue que, desde el punto de vista del soporte, había elementos que había que corregir, y que corrigiéndose eso se iba a reevaluar la situación del ingreso a la lista de espera".

"No es que se dijera que la paciente no se iba a trasplantar nunca más en la vida", pero "en este momento (marzo de 2015) no están las condiciones", señaló, explicando que en todos los casos y para todos los trasplantes de órganos que se realizan en Chile se exige la comparecencia de "un familiar responsable, con nombre y apellido, (quien habrá) de hacerse cargo del cuidado, de los medicamentos, de los controles posteriores".

Asimismo, se exige saber "cuáles son las condiciones que va a tener en su hogar (el paciente trasplantado) para minimizar los riesgos de infección". Consultado Rojas por la situación de la cuidadora Ginette Fuentes, dijo: "En los informes que yo tengo nunca se habló de una persona puntual" respecto del resguardo de Daniela Vargas.

José Luis Rojas explicó que, tras el informe negativo, se iniciaron "conversaciones un par de semanas entre el Sename y su centro de trasplante" y, en medio de ese proceso "lamentablemente, esta chica se complica y fallece".

El médico destacó que Daniela "no estaba en urgencia nacional" y, al momento de su muerte, había sido "dada de alta y estaba en estudio para un trasplante, como muchos pacientes (lo están)".

Su deceso obedece a "una complicación aguda, que puede pasarle a cualquier paciente que está en espera de transplante (...) Son imponderables que uno no puede prever (...) Nosotros el 1 de abril (de 2015) dijimos: 'Si el Sename insiste en que las condiciones están, vamos a dar el respaldo para el ingreso, y lamentablemente, en ese momento las condiciones habían cambiado. Estamos hablando de un lapso de tres semanas, cuando cambió toda la condición clínica", subrayó.

Por otro lado, "el ingreso a la lista de espera tampoco asegura el trasplante, porque hoy día el promedio de espera para un corazón son seis a ocho meses, y en un caso pediátrico, como el de ella, puede superar el año".

Sin perjuicio de todas las explicaciones anteriores, Rojas afirmó que el caso de Daniela Belén Vargas sí generó "una autocrítica, y por lo mismo los protocolos cambiaron" y se hizo "una revisión completa del proceso".

Hoy día, con la actual directora del Sename, Solange Huerta, hay "una relación mucho más directa y caso a caso", donde el Minsal toma "una actitud mucho más directa para que los casos se agilicen en el cumplimiento de los requisitos que se exigen a todo paciente que se trasplante".

"Un caso como éste no debería volver a ocurrir (...) Quizás se debió haber hecho con más celeridad, pero quizás el resultado tampoco habría cambiado", finalizó José Luis Rojas, al insistir que, en ese momento, "los pasos que se estaban haciendo eran los que se debía seguir".

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