El robo de una planta minera en Antofagasta que abre una trama que lleva a China

El robo de una planta minera en Antofagasta que abre una trama que lleva a China
A mediados del mes de junio de 2017, en una notaría de Santiago, el abogado Pedro Lyon Bascur, en representación legal de la empresa china National Building Materials Group (CNBM) y de la india Parasnath Commodities Pte. Limited (PCPL), autorizó poderes para la presentación de una denuncia criminal por robo en lugar no habitado de una planta de chancado y procesadora de hierro, perteneciente al proyecto minero Caprica Iron Project, ubicado a 70 kilómetros de Antofagasta. Por la misma fecha, Francisco Lourenco, empresario australiano afincado en Chile, dueño de Caprica Iron, dedujo una querella criminal ante el mismo Tribunal de Garantía de Mejillones, por igual delito, contra quienes resulten responsables, la que luego amplió –con aceptación del tribunal– en contra de Pedro Lyon Bascur y Herman Oyanedel como autores del hecho.


El objeto de la disputa fue la desaparición de una enorme estructura de hierro y acero de más de 50 toneladas, empotrada en hormigón, compuesta por una chancadora de mineral de hierro en bruto, una procesadora, cintas magnéticas y correas transportadoras del mineral, planta que cubría un área de más de 2.500 metros cuadrados, todo en pleno desierto y que formaba parte de una sociedad entre las empresas mencionadas.

Lourenco y Lyon no son socios entre ellos sino que entraron en contacto comercial el 2011, a raíz de un negocio minero propuesto por un banco al primero de ellos y donde el segundo llegó como gestor legal y financiero del fondo de inversiones. ¿Cómo terminaron en medio de una disputa legal sobre un robo imposible –con chinos, indios,y operadores portuarios chilenos incluidos–?, es algo que hoy investiga la Fiscalía de Alta Complejidad del Ministerio Público.

El año 2011, Francisco Lourenco recibió un llamado del banco BCI, invitándolo a ser parte de un negocio minero. La llamada no era casual. Ampliamente conocido por su experiencia como asesor de grandes empresas mineras, entre ellas Escondida, el banco le propuso un atractivo proyecto: buscaba inversionistas y gestores mineros para potenciar un fondo de inversiones privado que administraba, asegurando el financiamiento inicial del proyecto elegido. Este sería una explotación minera de hierro, mineral que en ese momento tenía excelentes precios y buena demanda en el mercado internacional. Para llevarlo adelante se había proyectado la creación de una compañía de giro minero y Lourenco era el socio ideal, pues, además de financiamiento y experiencia, poseía una propiedad minera sin explotar.

Un comentario generalizado de expertos en comercio exterior es que empresas chinas estarían –con inevitable conocimiento de las autoridades de su país– colonizando sectores productivos de manera poco transparente, por decir lo menos, o simplemente depredando mercados mediante el procedimiento de apropiarse de contratos de comercio.

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