El peligroso historial de Isaac Givovich, el yerno que tiene en las cuerdas a Joaquín Lavín

El peligroso historial de Isaac Givovich, el yerno que tiene en las cuerdas a Joaquín Lavín
El 29 de julio del año pasado a las 23:55 horas, Isaac Givovich escribió desde su cuenta de Gmail al correo institucional del fiscal Luis Toledo, que en ese momento encabezaba la investigación del caso Caval:


"Estimado, señor fiscal. Espero que esté bien, le pido disculpas por escribir a esta hora. Acabo de enterarme por la madre de mi esposa que ayer en la noche fueron tipos armados a buscarme a las cuatro de la madrugada, a la casa donde viví hasta diciembre del año 2015. Amenazaron al guardia el primer día para que les dijera donde vivía. Fueron armados en una camioneta. Anoche volvieron a asistir en una camioneta y una moto, hablaron con un guardia y un empleado que estaba arreglando la casa y le ofrecieron dinero por decir donde vivía. Pues bien me parece muy extraña la situación y no tengo a nadie de quien sospechar, más que a personas vinculadas al caso CAVAL".

A las 8:54 del día siguiente Givovich recibe una respuesta del fiscal:

"Estimado señor Givovich. Recién hoy en la mañana pude ver su correo, dado que lo que me cuenta puede constituir al menos un delito de amenazas, presuntamente por lo que usted señala, vinculadas al caso CAVAL, lo reenvío al fiscal Sergio Moya, quien ingresando la respectiva denuncia, adoptará las decisiones que correspondan. Le pido que por este medio indique la forma de ubicarlo: teléfono celular y otros datos que permitan en reserva adoptar las medidas de protección necesaria, tendientes a cautelar su integridad. Contando con esta información, la fiscalía de Rancagua se pondrá en contacto con usted. Lamento lo sucedido...", es parte de la respuesta a la que tuvo acceso El Mostrador.

Más de un año después, Givovich se enfrentó a la intención del fiscal Emiliano Arias de formalizarlo a partir de una factura de su empresa GES Consultores que se entregó a Juan Díaz, operador de la UDI vinculado en el caso. Sin embargo, la formalización no pudo concretarse al no existir una querella por parte del Servicio de Impuestos Internos.

Givovich ha declarado dos veces en el proceso. Según trascendió, en una de ellas afirmó que tenía "fundado temor por mi y mi familia respecto a eventuales represalias que pueden ser tomadas especialmente por Juan Díaz o por Herman Chadwick...".

Quienes desde hace años conocen el desempeño de Givovich en los negocios, afirman que hasta 2013 su relación con Diaz era muy cercana, al punto que el antiguo militante UDI lo consideraba su "hermano". En ese contexto le habría pedido una factura para incluirla entre los acreedores que tenía la quiebra de la familia Weisner que estaba a cargo de Herman Chadwick "el síndico la aprobaría y de esa manera Díaz e Isaac, se sentarían en la mesa de acreedores y quedarian como socios de Caval que había comprado los terrenos de Machalí y así estarían conectados con la familia presidencial para futuros negocios", afirma una fuente que conoce a Díaz.

Pero la factura finalmente fue anulada, después de ser emitida. De ahí el temor de Givovich por eventuales "represalias".

Isaac Givovich proviene de una familia de Valparaíso, tradicionalmente de derecha, y algunos militantes de la UDI lo identifican como parte del equipo de brigadistas que formaron "el brazo armado" de la UDI en el puerto. "Isaac y especialmente su hermano, eran de los que transportaban brigadistas y los cubrían cuando se peleaban por las palomas con gente de otros partidos". Así, en medio del trabajo de las campañas de Lavín, habría conocido, según estas fuentes, a Joaquín Lavín hijo y a su hermana Asunción, con quien pololeó desde 2005.

En Huechuraba su primer negocio consiste en vender computadores, netbooks, a los colegios municipales, que incluían al municipio del cual era funcionario. Pero además abre un segundo negocio, a partir de las redes informáticas que necesitan los colegios para usar los computadores. En Huechuraba, Givovich llega a un acuerdo a cambio de un porcentaje, con Telmex. Pero Carolina Plaza quiso adjudicar la licitación a GTD Manquehue. La disputa se hace pública. Givovich ocupa entre otras, la portada de un suplemento dominical acusando de corrupción a la alcaldesa y por primera vez cobra notoriedad pública. Pero meses después es obligado a pedir disculpas y debe peregrinar por Chile tratando de vender los computadores en distintas municipalidades. Pero no le va bien. Su nombre está quemado. Piensa en otro negocio: vender luminarias Led para alumbrado público a las municipalidades. "Asunción y Joaquín hijo empiezan a llamar para armar reuniones pero finalmente va él a concretar los tratos", describe el funcionario de un municipio que trató con Givovich.

Comparta esta historia