Divididos en nombre de Dios: la lógica binominal entre los obispos de la Iglesia evangélica

Divididos en nombre de Dios: la lógica binominal entre los obispos de la Iglesia evangélica
Durante toda la tramitación de la ley que permite el aborto en tres causales, las más de 4 mil denominaciones que conforman la comunidad evangélica en Chile hicieron lobby juntas en el Congreso, para impedir que se aprobara el proyecto. No hay ninguna institución que pueda agrupar a la totalidad de las iglesias que reúne al 18% de la población nacional que se declara cristiana protestante. Por eso, la iniciativa para interrumpir el embarazo fue inédita en cuanto a que logró aunar las voluntades de todos los que profesan este credo.


Por eso, durante su intervención el domingo pasado, el pastor Eduardo Durán se llevó los aplausos cuando criticó, frente a la Presidenta, la Ley de Aborto, el proyecto de matrimonio igualitario y la "falta de diálogo". Asimismo, cuando se refirió al "legado que recibirán las nuevas generaciones" y la mención a que este año "los chilenos tendrán la oportunidad de elegir a quienes nos conducirán durante los próximos cuatro años y hoy como nunca el pueblo cristiano se ha puesto de pie para decir basta, de esos servidores que visitan nuestros templos y que luego promueven leyes que van en contra de todo lo que profesamos". Esto, en el inicio de un conjunto de alusiones en contra del Gobierno de la Presidenta Bachelet.

Durán no se equivoca en el hecho de que, históricamente, representantes de todos los bloques políticos se han acercado buscando los votos de la feligresía que supuestamente actúa alineada. El mismo Durán se quejaba, a fines del año pasado, cuando anunciaba el movimiento político Por un Chile Para Cristo, de que los políticos los buscan pero después votan leyes en contra de los principios evangélicos y ponía como ejemplo al senador Guido Girardi y al diputado Daniel Farkas. "Queremos que no nos siga pasando", expresó en esa oportunidad.

En efecto, durante las pasadas elecciones municipales, el mundo evangélico logró elegir a 24 concejales y cinco alcaldes, entre ellos, Henry Campos (UDI) en Talcahuano y Daniel Augusto (RN) en Calama. En julio hicieron pública su ofensiva electoral para llegar al Congreso, aprovechando los 28 nuevos distritos que se abren con el sistema electoral que se estrenará este año.

El propio Eduardo Durán será nuevamente candidato a diputado por RN en el distrito 13 de la Región Metropolitana. Ya lo intentó en 2009 por el distrito 45, que comprende Lota y Coronel. Pero los 10 mil votos que obtuvo no le alcanzaron. De todas formas, al asumir Piñera, este lo nombró gobernador de la entonces provincia de Ñuble, zona que admitió que no conocía, según dijo a un diario regional.

Durán se restó de la conferencia de prensa en la que el Concilio de Iglesias Evangélicas negó que le faltara el respeto a la Presidenta, asegurando que no pudieron controlar las manifestaciones en contra efectuadas afuera de la iglesia. Sí estaba su padre, el obispo Eduardo Durán Castro, sentado al lado del vocero Cristián Nieto.

Durán Castro, el verdadero poder al interior de la Catedral Evangélica, cobijada en la organización denominada Jotabeche 40, no esconde su apoyo a Piñera, es parte del Consejo Ciudadano de la campaña del ex Presidente y, horas después del Te Deum, se refirió a los incidentes en el templo. "La Iglesia en general, católicos y evangélicos, va a apoyar a aquellas personas que están por la vida y que lo dicen valientemente. Si alguien va contra nuestros principios, no podemos votar por él, así que este apoyo (a Piñera) surgió espontáneo", afirmó.

Es ingenuo pensar que los evangélicos tienen una neutralidad política. En Brasil fueron determinantes para la presión que terminó con Dilma Rousseff destituida, en Colombia apoyaron el NO en el referendo a propósito de la paz con las Farc y en Estados Unidos fueron clave en el triunfo de Donald Trump.

Comparta esta historia