Alejandra Matus derrumba discurso de las AFP: 'El mayor mito de todos es creer que si has cotizado en forma estable, vas a tener una buena pensión'

Alejandra Matus derrumba discurso de las AFP: 'El mayor mito de todos es creer que si has cotizado en forma estable, vas a tener una buena pensión'
Que las AFP son creación de Pinochet. Que salió rápidamente de un decreto que el dictador y sus seguidores compartían. Que el sistema antiguo no funcionaba y estaba quebrado. Que las aseguradoras calculan la pensión solo según la expectativa del afiliado. Que si eres un niño modelo del sistema, vas a recibir –casi como consecuencia obvia­– una pensión justa a cambio.


Es a todos esos puntos, entre otros, a los que Alejandra Matus les da vuelta en el libro Mitos y verdades de las AFP (Aguilar). Primero comenzó a pensar en ellos por sentido común y después nacieron las preguntas que como periodista quería contestar; también, porque sentía que al debate le faltaba que esa información fuera extendida.

"También me parece que es una obligación periodística. Antes de seguir diciendo que este es el mejor modelo o esta es la forma para reformular, había que detenerse para informar qué es lo que hay. Qué hay de cierto o falso en lo que se discute", dice Alejandra.

-De todos los mitos que expones en el libro, ¿cuál es el mayor?

-El mito mayor es creer que si te portas bien, que eres un trabajador ordenado, sin lagunas y has cotizado constantemente y en forma estable, vas a tener una buena pensión. Ese es el principal mito. Porque todo el mundo, de Piñera para abajo, dice que este sistema da malas pensiones porque la gente es inestable, tiene lagunas, los sueldos son bajos. Pero si te vas al contraejemplo, al del niño símbolo de la AFP, tampoco tiene una buena pensión y proporcionalmente está más castigado que un sueldo bajo.

-La mayoría de los expertos que defienden el sistema dicen que sin lagunas y larga vida de cotizaciones puedes tener una buena pensión. ¿Cómo se desarma ese mito?

-A la hora de jubilar el sistema no solo considera, como cree uno, la expectativa de vida. Es decir que viene la AFP y dice, ‘bueno usted tiene 100 millones en su fondo, va a vivir hasta los 90, lo vamos a dividir los 100 millones en lo que le queda de vida’. Y no es así. Lo que hace la AFP es una especie de algoritmo donde está no sólo la expectativa de vida tuya si no que la de tu pareja y si tienes, de tu hijos y también de todos los potenciales beneficiarios de tu pensión, como de jubilación o invalidez. Todos estos elementos entran a un cálculo que por lo tanto extiende ese fondo de pensiones hasta cubrir la mínima posibilidad de que tu vivas hasta los 110 años. Hasta cubrir la posibilidad de que si te mueres y alguien te sucede y es potencial beneficiario de tu pensión de viudez y beneficencia, esa persona también pueda vivir determinados años. Cualquier fondo de pensión que entra en el cálculo de estos factores actuariales, así se llaman, se pulveriza a lo largo del tiempo.

-Es imposible que te dé una pensión como prometió José Piñera en su tiempo, que sea equivalente a más del 70% de tu último sueldo. No existe eso. No existe. Que tengan tasas de reemplazo del 70% lo confirmé con la Asociación de AFP. La mejor que tienen es una que te calcula el promedio de tus diez últimos años de sueldo y tal vez ahí puede haber una superior a los 700 mil pesos. Pero la mayoría de las personas e incluso las que tienen buen comportamiento tienen pensiones de entre 500 a 600 mil pesos. Entonces, supón que ganas el tope imponible, 2 millones de pesos y tu pensión es de 400 mil, tu tasa de reemplazo no alcanza el 30%. En cambio si eres una persona que has tenido un sueldo bajo, lagunas durante tu vida y te toca la pensión básica solidaria hoy día son 104 mil pesos. Pero si algo impusiste, con el aporte adicional que te hace el Estado puedes llegar a 150 mil pesos.

-Uno de los mitos derribados en el libro es que además no somos dueños de ese dinero.

-Exacto. Otro de los mitos y está súper incorporado culturalmente, es que tienes una cuenta individual y eres dueño de ese dinero. Por estas razones que te he explicado en realidad no eres dueño del dinero porque no tienes ninguna posibilidad de pedir que te paguen todo el dinero. O que lo puedas retirar e invertirlo en otra cosa, por ejemplo en un departamento. No puedes decirle a la AFP que quiero que el dinero me lo den a mí en vida. No quiero que se haga cargo de mis descendientes. No puedes decir eso. Por lo que el libro demuestra el sistema está hecho igual que en el sistema de reparto, solo que acá alguien se queda con una porción del tema. Si tú lo ves como un globo, mensualmente solo una pequeña proporción es para pagar pensiones. El resto se queda ahí, y sigue aumentando el pozo porque todos los meses los trabajadores vuelven a contribuir y las AFP gastan menos de lo que reciben en pensiones. Por lo que tú no recibes tu plata. A los jubilados les pagan con el dinero que entra de los cotizantes activos.

-Y tampoco somos dueños de la decisión de dónde se invierte el dinero.

-Para nada. Si tú consideras que un propietario del dinero que se invierte, que contrata a un gerente o un administrador, tiene todo el derecho de pedirle cuentas y saber en qué se gasta la plata y lo que le pagó como sueldo para que trabaje este dinero, por qué está pagando este cóctel, porque está pagando en puestos de directorios a esta persona, qué le aporta José Antonio Viera Gallo al directorio de Provida, aquí no es así. Ninguno de nosotros lo puede cuestionar porque no hay trabajadores en los directorios ni en juntas de accionistas. En ninguna parte están los dueños del dinero conociendo en que se usa de una forma transparente y clara.

-Claro. Si tú ves que en términos técnicos no existe ninguna dificultad para que este pozo de los fondos de pensión los administre otra persona. O sea, el administrador se puede despegar del fondo administrado sin que el fondo sufra nada. Se supone que esa es la magia del sistema que creó Piñera. Que la suerte del administrador no afecta para nada los fondos administrados. Y sin embargo, cada vez que siquiera se sugiere la posibilidad, comienzan los augurios de desastre económico.

-Y se replica en los directorios de las aseguradoras donde están representados desde el PS hasta la UDI y en prácticamente todos hay gente que tiene vínculos con el poder político.

"Otro de los mitos y está súper incorporado culturalmente, es que tienes una cuenta individual y eres dueño de ese dinero. Por estas razones que te he explicado en realidad no eres dueño del dinero porque no tienes ninguna posibilidad de pedir que te paguen todo el dinero. O que lo puedas retirar e invertirlo en otra cosa, por ejemplo en un departamento. No puedes decirle a la AFP que quiero que el dinero me lo den a mí en vida. No quiero que se haga cargo de mis descendientes. No puedes decir eso. Por lo que el libro demuestra el sistema está hecho igual que en el sistema de reparto, solo que acá alguien se queda con una porción del tema".

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