Xiongan, la urbe que Xi quiere dejar como legado

Xiongan, la urbe que Xi quiere dejar como legado
Para Deng Xiaoping la Zona Económica Especial de Shenzhen – convertida hoy en megalópolis tecnológica fronteriza con Hong Kong y que antes era un humilde pueblo pesquero- fue su obsesión en los años 80; Jiang Zemin convirtió Pudong, un territorio de arrozales del otro lado del río Huangpu de Shanghai, en el centro financiero de China continental y Hu Jintao intentó lo propio, claro que sin éxito, con Binhai en Tianjin. Entronizado al nivel de Mao Zedong tras el XIX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), el Presidente Xi Jinping también sueña con una megaciudad para consolidar su legado. Su nombre: Xiongan.


Concebida como una nueva Zona Económica Especial, Xiongan será construida al sur de Beijing para ayudar a descongestionar a la capital, que se está acercando a la meta de 23 millones de habitantes para 2020. Situada a unos 120 kilómetros al suroeste del centro de Beijing, en la vecina provincia de Hebei, la nueva área incluye en su territorio Baiyangdian, uno de los humedales de agua dulce más grandes del norte de China. Con más de 140 lagos y una superficie de 360 km2, es conocida como la "perla" de la llanura del norte del país.

Según los medios oficiales chinos, el primer paso consistirá en construir una nueva ciudad de 100 km2 que dará facilidades para atraer la inversión de empresas tecnológicas y de innovación, así como universidades y centros de investigación. Xi aspira a convertir esta pequeña ciudad basada en la producción de orquídeas y flores de loto en un referente mundial de la tecnología de punta y la innovación. "Será un área para el desarrollo innovador que debe dar prioridad a la protección ecológica y mejorar el bienestar de la gente", ha prometido.

Si su urbanización sale según lo previsto y capta todos los servicios necesarios, esta Zona Económica Especial se expandirá hasta los 2.000 km2, casi tres veces el tamaño de Nueva York y 20 veces el tamaño actual de Xiongan. Se prevé que llegue al tamaño de Shenzen, que acoge a 10,6 millones de personas y que recibió la denominación de Zona Económica Especial en 1980 para combatir el mismo problema en Hong Kong.

Para ello, el gobierno tendrá que dedicar unos US$ 290.000 millones de inversión en infraestructura y reubicación en los próximos 15 años, según cálculos de Morgan Stanley. Así, estiman que alcanzará los 5,4 millones de habitantes e impulsará el Producto Interno Bruto del país entre un 0,13% y un 0,19% anual, según consigna Bloomberg. Los gigantes de las telecomunicaciones China Mobile y China Telecom declararon que se asegurarán de que Xiongan esté cubierto por una red 5G antes que muchos otros lugares del país. Por su parte, el Banco de Desarrollo de China señaló que pronto proporcionará préstamos por US$ 18.900 millones para apoyar el desarrollo de Xiongan.

Se espera que el nacimiento de la nueva área ayude a eliminar gradualmente de Beijing las funciones no relacionadas con su carácter de capital, a explorar un nuevo modelo de desarrollo optimizado en las áreas densamente pobladas y a reestructurar el trazado urbano en la región Beijing-Tianjin-Hebei. "Con el apoyo de todo el país, la Nueva Área de Xiongan se convertirá en un innovador modelo de desarrollo caracterizado por la filosofía gubernamental de nuevo crecimiento y tendrá un desarrollo más coordinado de la región Beijing-Tianjin-Hebei", indicó Zhao Kezhi, secretario del Comité Provincial del PCCh en Hebei, citado por Xinhua.

Sin embargo, algunos expertos señalan que no será fácil que lo que funcionó en el caso de Shenzen o lo que en la década de 1990 se hizo con Pudong para convertirlo en el centro financiero de China vaya a funcionar también en el caso de Xiongan. "El gobierno quiere que Xiongan coincida con Shenzhen y Pudong porque estos proyectos han tenido éxito, pero hay muchas más diferencias que similitudes", dijo al diario francés Les Echos Xu Chenggang, profesor de Economía de la Escuela de Negocios para Graduados de Cheung Kong, en Hong Kong.

También hay diferencias geográficas. Shenzhen se encuentra en la costa y cerca de Hong Kong, Pudong se ubica en la orilla opuesta a Shanghai. La nueva área de Xiongan está más aislada, enclavada en el corazón de la provincia de Hebei, una región árida donde la contaminación del aire se encuentra entre las más altas de China, consigna Les Echos. Además, Xiongan no se encuentra tan cerca de la gran urbe como para que se produzca una migración a gran escala de centros tecnológicos, universidades o sedes de grandes empresas. Esta nueva Zona Económica Especial se ubica a medio camino entre Beijing, la ciudad portuaria de Tianjin y Shijiazhuang, la capital de la provincia de Hebei.

Por otra parte, no es la primera vez que un proyecto similar fracasa en el país asiático. Caofeidian, en el que se invirtieron US$ 91.000 millones, está sumido en deuda y repleto de edificios abandonados, algo similar a lo que ocurre en Binhai. Y ambas áreas se encuentran cerca de Xiongan.

Con todo, según consigna el diario británico The Guardian, varios informes de medios locales anunciaron que los precios de las propiedades se llegaron a duplicar en las horas posteriores al anuncio sorpresa de la construcción de la nueva ciudad, realizado por Xi en abril. Los cazadores de gangas reaccionaron de inmediato y acudieron en masa para comprar hogares y terrenos y después revenderlos.

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