Paradise Papers: cuán pobres nos hace que los ultrarricos tengan su dinero en paraísos fiscales

Paradise Papers: cuán pobres nos hace que los ultrarricos tengan su dinero en paraísos fiscales
¿Cuáles son los daños colaterales de que los ultrarricos secretamente inviertan vastas cantidades de dinero en los popularmente llamados "paraísos fiscales"?


La filtración de los Paradise Papers, una inmensa cantidad de documentos financieros que detallan las actividades financieras de algunas de las personas más ricas y corporaciones más poderosas del mundo, reavivó el debate sobre los centros financieros offshore.

En particular, se cuestionó su posible relación con la pobreza dentro y entre países.

De acuerdo con diversas fuentes, las enormes cantidades de dinero que se calcula circulan en sistemas financieros secretos están empobreciendo al mundo.

"Debido a los paraísos fiscales, la desigualdad es significativamente peor de lo que los economistas miden", afirma Tax Justice Network, una coalición internacional de investigadores y activistas sobre regulación financiera.

En términos simples, el argumento es que, al ocultar su riqueza en paraísos fiscales, las personas y empresas eluden el pago de impuestos en los países donde hacen negocios y amasan su dinero.

Eso, a su vez, priva a los gobiernos locales de los recursos que tanto necesitan para financiar servicios públicos (como salud o educación) y proyectos de infraestructura (como rutas y hospitales).

Teóricamente, el déficit se termina por convertir en un problema para el ciudadano común.

"Los gobiernos o bien tienen que recortar servicios o bien deben compensar la caída en recaudación aumentando los impuestos en todos los demás ciudadanos", sostienen desde Oxfam, una ONG con sede en Reino Unido.

"Ambas opciones hacen que las personas más pobres pierdan y que la brecha de desigualdad crezca", agregan.

La Isla de Man aparece en los Paradise Papers como un territorio elegido por Lewis Hamilton y otros millonarios para evitar pagar impuestos. (Foto: Ian Walton)

Comparta esta historia