Orellana: mañana empieza hoy

Orellana: mañana empieza hoy
La última declaración de Marcelino, el DT del Valencia, lo ha cambiado todo acerca de la situación de Fabián Orellana (Santiago, 1986). "Si se gana su espacio, lo tendrá". Una declaración que recuerda a la de hace tres años en el Celta, cuando Orellana se hizo con el puesto en la época de Luis Enrique de entrenador, que había manifestado por todos los medios posibles que no contaba con él. Incluso había llegado a presionar al club para que lo traspasasen. "Pero a los entrenadores nos encanta tragarnos nuestras propias palabras", reconoció entonces Luis Enrique, que, al final, entregó la titularidad indiscutible a Orellana.


Ahora, Marcelino no ha dicho eso, pero acaba de abrir la puerta de la esperanza a un futbolista al que también le pidió que se marchase en el mes de agosto. Pero Orellana no hizo caso ni a las ofertas de Getafe ni de Leganés en España ni a la de Galatasaray en Turquía, a pesar de que esta sea una temporada especial. "Es año de Mundial y, si finalmente Chile se clasifica, Orellana podría tener la oportunidad de jugarlo. Pero si se pasa el año en blanco lo más lógico es que sus opciones se reduzcan", explica Carlos Bosch, redactor jefe del diario ‘Superdeporte’ en Valencia, donde asegura que "no hay ningún motivo para atacar a Orellana. No se le conoce ningún problema extradeportivo y está trabajando fuerte desde la pretemporada".

La realidad es que Fabián no lleva ni un año en Valencia, donde llegó en el mes de enero por tres millones de euros, casi a precio de saldo, por sus problemas en el Celta con Berizzo. "Pero la situación no tiene nada que ver a la de ahora. Entonces el Valencia era un equipo muy agobiago, que necesitaba gente a la que no le quemase el balón en los pies. En ese sentido Orellana, a los 31 años, era una garantía", asegura Carlos Bosch. "Y lo demostró. Su inicio fue bueno con aquel gol frente al Real Madrid. Pero también es cierto que no acabó de titular la temporada y que un chaval tan joven como Carlos Soler acabó quitándole el puesto. Y ahora, una vez que vino Marcelino, desde el primer día advirtió que no contaba con él. Pero no porque Orellana sea como es, sino porque no es el tipo de futbolista por el que él aboga. A Marcelino, ante todo, le gusta la gente con una idea obediente del fútbol. Los entrenadores son así. Por eso no sólo ha prescindido de Orellana. También podríamos hablar de Enzo Pérez o del portugués Nani, que era, sin duda, el futbolista con más clase del Valencia y que marchó al Lazio".

Sin embargo, Orellana ha preferido esperar desde el silencio. "En Valencia no se le recuerda ni una zona mixta". El precio es que él, que hace dos años era una de las sensaciones de la Liga española en el Celta, aún no ha debutado. Y en el transcurso Carlos Bosch también aboga por otra interpretación "en la que también es difícil encontrar un sitio a Orellana en este Valencia de hoy. No es lo suficientemente fino para ser el mediapunta de un equipo de esta categoría. Pero tampoco es tan largo y trabajador como para ocupar la banda ni se puede decir que es un hombre que pise la línea de fondo". Por lo tanto, la situación no es fácil pero este es uno más de los riesgos que acostumbra a asumir Orellana. Hace años ya lo hizo en Vigo y ahora Marcelino acaba de abrir la puerta al optimismo como nunca había hecho antes para el futbolista chileno en Valencia. "Si se gana su espacio, lo tendrá".

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