El nudo de Macanudo

El nudo de Macanudo
La sociología estudia la conducta del hombre. Todos los que viven en sociedad necesitan enormes conocimientos de la conducta humana. El deporte provoca un impacto social como un transmisor de valores para espectadores y practicantes. Y en el fútbol, entrenadores y jugadores, no todos, ignoran estos valores.


La gran mayoría flota en las nubes del ojo de un huracán. Obnubilados y llevados según las circunstancias sin tener consciencia de aquello.

Algunos entrenadores logran la adhesión de sus jugadores tocándoles el corazón hasta la sinrazón. Cuales gurús, les arropan como querubines e incluso siendo cómplices de más de un lío de proporciones mayores.

Hay otros que deciden intervenir el cerebro y llegan a sus neuronas con rigor y exigencia. Para ellos no hay respiros de tiempo libre. ¿A qué están dispuestos a renunciar esos cracks? Ni ellos lo saben.

El seleccionador ha perdido el norte y el resto de los puntos cardinales. Viajará a Europa a ver los estados de ánimo y las presiones de los imprescindibles. ¿Hay elementos depresivos? ¿Es necesario hacerlo? Esto denota la calidad de nuestro producto puesto en mercados exigentes. No hay autodisciplina. Se denota debilidad. O sea, necesitan de estimulación externa para avalar un mejor desempeño.

Existen puntuales sucesos que socavan el ambiente y estructura en la generación dorada. Hay malestar y turbulencias en Juan Pinto Durán. Urge una comunicación productiva… pero con todos y no sólo con los del primer mundo.

En el actual y delicado escenario, debe adoptar un proceso de cambio en su rol clave como comunicador. Abordar el mal comportamiento de algunos, el manejo de conflictos de otros, toma de decisiones propias y ser inflexible en este tramo final.

Con el poco oxígeno que nos queda, Pizzi, para que nos ponga en órbita mundialista, necesitará desatar nudos. Enrielarlos con un liderazgo enérgico, simple y equilibrado. El líder-comunicador es aquel que sabe dialogar en tiempo de crisis. Y no sólo por ser un portentoso; o sea, un macanudo.

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